Proyecto Faq Fallece a los 90 años la poeta catalana Angelina Gatell.

lunes, 9 de enero de 2017

Fallece a los 90 años la poeta catalana Angelina Gatell.

Fallece a los 90 años la poeta catalana Angelina Gatell.:



Con este poema, de "Las Claudicaciones" (1969), reeditado por Torremozas en 2010 hemos despedido a mi tieta Angelina Gatell Comas, escritora, poeta y luchadora esta tarde a las 4 en el Tanatorio La Paz de Tres Cantos (Madrid).



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“… Me arroparon con sombra. Me dieron

pan de sombra amasado

por manos de sombra y condena…”
AG

“Generación”

A mi hermano

Nada está hecho y ya nosotros

abandonamos la tarea.

Más que luchar, hemos soñado.

De nuestros sueños poco queda.
Más que cantar, es el silencio

nuestro destino y nuestra meta.

Más que vivir hemos pasado

sobre el cansancio de la tierra.
Más que sembrar, hemos dejado

henchido el cuerpo de tristeza.

Más que morir, hemos vivido

con tanta oscura muerte a cuestas.
Más que llorar, hemos sufrido

nuestra gran lágrima secreta.

Más que los hierros, es la noche

la interminable cárcel nuestra.
Más que el dolor, es la amargura,

el fruto cruel de la impotencia.

Más que trazar nuestro camino

es el camino el que nos lleva.
Desde el principio comprendimos

que era imposible la luz nueva.

Sombras tan solo, se apagaba

nuestra hermosura en la tiniebla.
Angelina Gatell

De: “Las claudicaciones” – 1969


“… Es noche casi.

Pinta un camino que me conduzca

a mi destino.”
AG
In memoriam Angelina Gatell Comas

Hoy se ha ido una mujer comprometida, infatigable, llena de fuerza y a la vez de ternura, una mujer llena de bondad, se ha ido una poeta a la que admiro y una persona a la que tengo un gran cariño. Siempre estará en mi memoria.

Hasta siempre Angelina.

“Elegía imprescindible”
A tu memoria, mi Nuria inolvidable.

Fabien y a Laurent

Y a Amparo, que te lloró conmigo.
La sombra de tus manos, cedida por la muerte,

prestada a mi corazón,

está en esas orquídeas que cada enero

respiran en mi casa

lo que en ella dejaste: esa herida

que ya no tendrá tiempo de cerrarse

y diariamente sangra.

Ellas, con qué cuidado,

recogen mi tristeza en su blancura

y acercan a mis ojos

la piedra gris,

sabedora de lluvias y de fríos,

desde donde

tu sosiego de estatua me persigue.

Tus manos

entran en mi amargura por los hilos

más frágiles del aire y se deslizan

tranquilas, cariciosas,

hasta posarse en el vacío,

ese foso que siempre me circunda

preservando el verdín de los sillares

con los que, en días tan lejanos,

se edificó la torre que aún resiste.

Las líneas nacaradas de tus dedos,

emborronadas por la ausencia,

denuncian suavemente el atropello

que te llevó a la noche

y dibujan

la soledad que me dejaste,

la esculpen en el friso

en donde se reúne

la hermosa arqueología

de todo

lo que empecé a perder una mañana

del año veintiséis del siglo veinte.
Madrid, 2012

Angelina Gatell

De: “La oscura voz del cisne”

Bartleby Editores 2015©

ISBN: 978-84-92799-90-9
Reseña escrita por Santos Domínguez Ramos de La oscura voz del cisne, en su blog Encuentros de Lecturas: AQUÍ

Angelina Gatell Comas nació en Barcelona, el 8 de junio de 1926.

En 1952 fundó con su marido Eduardo Sánchez, uno de los primeros teatros de cámara españoles, El Paraíso, y posteriormente, la tertulia literaria independiente Plaza Mayor, junto a José Hierro, Manrique de Lara y Aurora de Albornoz.

Elaboró junto a Carmen Conde la antología Poesía femenina española, en 1971.

Es madre del también poeta Miguel Sánchez Gatell.

Ha muerto en Madrid hoy, 7 de enero de 2017.

A QUIEN CORRESPONDA
"... devuélvenos
también
nuestros cadáveres,
enséñanos
también
los asesinos."
Ángel González


Una vez más quiero volver al tiempo

del que siempre hablaré

porque le pertenezco

como el azul al mar,

como la luz al alba.
Y quiero

bajar a su memoria

como quien baja

al sótano que guarda

objetos, actos, versos, actitudes,

días, que con frecuencia hojeo

como páginas,

y con ellas pegadas a los dedos

salgo a la calle, aparto con denuedo

la oscuridad y pregunto,

-por si alguien lo supiera-

dónde están los cadáveres,

desde dónde nos mira

la ausencia de sus ojos,

en qué lugar esperan

la cercanía de una rosa,

su fragancia vedada por la ira,

el aire

que disipe el silencio.
Y pregunto también

los nombres de los asesinos,

aunque los sepa bien, sílaba a sílaba,

pero los quiero dichos en voz alta,

a gritos,

no guardados con celo en sus estuches

de dorada penumbra

desde el instante mismo en que el invierno

dejó caer su frío sobre el suelo

que ya nunca fue patria,

sino desgarradura.
Muy pocos saben de qué hablo.
Sin embargo, no falta quien se aleje

obviamente molesto.
Y están los que, confusos,

se llevan a los labios

el índice gastado por el miedo

y se alejan también

aunque más lentamente,

no sé, quizá afligidos.
Otros, susurran evasivos: hace

ya tanto tiempo... Y vuelven la cabeza,

como si alguien de pronto los llamara.
También los hay que opinan sin sonrojo,

como haciendo equilibrios

sobre el filo de la conciencia,

que sería mejor dejarlo todo

dormido en el sosiego,

cubierto de benignos crisantemos

y así nadie podría

dañarse con su roce.
Después se van a Roma y, conmovidos,

debajo de los pórticos

donde Bernini,

hace ya más de cuatro siglos

guardó la luz del mármol,

recogen, con unción, sin miedo a herirse,

los nombres trémulos de gracia

de otros cadáveres,

los guardan en sus dijes con cuidado

y sonríen en paz.
No consigo entenderlo. Escucho. Miro.

Me quedan ya muy lejos las palabras

que con el tiempo cambian de sentido,

y acomodan sus dúctiles metales

a la oscilante

valoración de los conceptos.

Y más lejos aún, mucho más lejos,

perdida entre la niebla,

la luz que fue habitada por la idea,

o el aroma, no sé, tal vez por nada.
No consigo entenderlo.

Reúno amargamente mis preguntas

y releo las páginas

donde mi tiempo amarillea y sufre.

Como yo está cansado. Y como yo no entiende.

Y como yo, se niega a ser destruido

por esa desmemoria

más grave que el olvido porque en ella

crece y se ramifica,

estercolada por la indiferencia,

la planta obscena

de la conformidad y el beneplácito.
Angelina Gatell Comas

(Poema leído en la Biblioteca Nacional, Madrid, 27 de septiembre 2008)

http://www.ecorepublicano.es/2017/01/fallece-angelina-gatell.html?m=1



Fallece la poeta Angelina Gatell



Fallece la poeta Angelina Gatell
"Mientras los huesos de los muertos estén 
en las cunetas no se ha terminado la guerra civil" 
Angelina Gatell



Lamentamos comunicar el fallecimiento de Angelina Gatell Comas, poeta, escritora y traductora, de siempre comprometida con la lucha por la memoria histórica republicana y antifranquista. compañera de toda una generación del denominado "Exilio interior" y el antifranquismo.



Angelina Gatell nació en Barcelona, el 8 de junio de 1926. Estudió en el Colegio Pi i Margall y la Escuela Manent, en Santa Coloma de Gramenet. En 1941 se trasladó con su familia a Valencia donde estudió tres cursos de Bachillerato.

Se ganó la vida en los primeros años como actriz. Con el que sería su esposo, Eduardo Sánchez Lázaro, fundó el teatro de cámara “El Paraíso”. En 1958 se trasladaron a Madrid donde realizó trabajos en T.V.E. como actriz y guionista. Finalmente, fue contratada por unos estudios de doblaje. Ejerció esta profesión durante treinta y un años.

Fue fundadora de la tertulia literaria independiente Plaza Mayor, junto a José Hierro, Manrique de Lara y Aurora de Albornoz. 

Publicó los poemarios: Poema del Soldado (1954), Esa oscura palabra (1963), Las Claudicaciones (1969), Los Espacios Vacíos y Desde el Olvido (2001), Noticia del tiempo (2004) y Mujer que soy (2007). 

Fue traductora de más de cien obras de literatura infantil, y escribió los libros de poesía infantil: Mis primeras lecturas poéticas (Antología poética para niños) (1980), Mis primeros héroes (Biografías cortas para niños) (1981), El hombre del acordeón (1984) y La aventura peligrosa de una vocal presuntuosa (1988). En colaboración con Carmen Conde elaboró la antología Poesía femenina española (1971).

DEP Compañera.


“… Es noche casi.
Pinta un camino que me conduzca
a mi destino.”


AG
In memoriam
Hoy se ha ido una mujer comprometida, infatigable, llena de fuerza y a la vez de ternura, una mujer llena de bondad, se ha ido una poeta a la que admiro y una persona a la que tengo un gran cariño. Siempre estará en mi memoria.

Hasta siempre Angelina.

“Elegía imprescindible”


A tu memoria, mi Nuria inolvidable.
A Fabien y a Laurent
Y a Amparo, que te lloró conmigo.

La sombra de tus manos, cedida por la muerte,

prestada a mi corazón,

está en esas orquídeas que cada enero

respiran en mi casa

lo que en ella dejaste: esa herida

que ya no tendrá tiempo de cerrarse

y diariamente sangra.
Ellas, con qué cuidado,

recogen mi tristeza en su blancura

y acercan a mis ojos

la piedra gris,

sabedora de lluvias y de fríos,

desde donde

tu sosiego de estatua me persigue.
Tus manos

entran en mi amargura por los hilos

más frágiles del aire y se deslizan

tranquilas, cariciosas,

hasta posarse en el vacío,

ese foso que siempre me circunda

preservando el verdín de los sillares

con los que, en días tan lejanos,

se edificó la torre que aún resiste.
Las líneas nacaradas de tus dedos,

emborronadas por la ausencia,

denuncian suavemente el atropello

que te llevó a la noche

y dibujan

la soledad que me dejaste,

la esculpen en el friso

en donde se reúne

la hermosa arqueología

de todo

lo que empecé a perder una mañana

del año veintiséis del siglo veinte.

Madrid, 2012
Angelina Gatell
De: “La oscura voz del cisne”

Bartleby Editores 2015©

ISBN: 978-84-92799-90-9
Reseña escrita por Santos Domínguez Ramos de La oscura voz del cisne, en su blog Encuentros de Lecturas: AQUÍ
Angelina Gatell Comas nació en Barcelona, el 8 de junio de 1926.

En 1952 fundó con su marido Eduardo Sánchez, uno de los primeros teatros de cámara españoles, El Paraíso, y posteriormente, la tertulia literaria independiente Plaza Mayor, junto a José Hierro, Manrique de Lara y Aurora de Albornoz.

Elaboró junto a Carmen Conde la antología Poesía femenina española, en 1971.

Es madre del también poeta Miguel Sánchez Gatell.

Ha muerto en Madrid hoy, 7 de enero de 2017.
También de Angelina Gatell en este blog:
Bibliografía poética:
“Poema del Soldado” – Premio Valencia de Poesía – 1952

“Esa oscura palabra” 1963

“Las Claudicaciones” – 1969 (Reeditado en 2010)

“Los Espacios Vacíos” 2001

“Desde el Olvido” – 2011

“Noticia del tiempo” (100 sonetos de ayer y de hoy)- 2004

“Mujer que soy” (La voz femenina en la poesía social y testimonial de los años cincuenta) – 2007

“Ceniza en los labios” – 2011

“En soledad, con ella” (Antología 1948 – 2005) – 2015

“La oscura voz del cisne” – 2015

Relacionado

- See more at: http://trianarts.com/angelina-gatell-elegia-imprescindible/#comment-40554









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Búscame en el ciclo de la vida

Hoy también es un día triste. Ha fallecido Angelina Gatell Comas, poeta, resistente antifranquista, rebelde con causa.
"Mientras los huesos de los muertos estén en las cunetas no se ha terminado la guerra civil"
Atravesados por el miedo,

indefensos, perdidos

en la ciudad que se llamó posguerra,

recorrimos sus calles

–tierra quemada, convicción del odio–,

con aquel pobre amor –ay, fuente silenciosa–,

anegando el cristal inmaduro de mis años,

sin más misericordia

que la fragancia del azahar, su blanca

respiración enmarañando el vuelo

tranquilo de los pájaros…
Largos, silenciosos paseos donde,

en un momento dado afluía mi nombre,

–golondrina acentuando

la soledad del aire–.

Sólo entonces

tenía la certeza de estar viva,

emanada de ti, de tu costado

adánico y oscuro,

y me sentía

latido entre tus dedos

junto a restos de llanto y nicotina.
Angelina Gatell, de Cenizas en los labios

Fallece a los 90 años la poeta catalana Angelina Gatell. Rating: 4.5 Diposkan Oleh: La Voz de la República
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